4 formas en que el pago cashless (sin efectivo) mejoró la experiencia del cliente

Más comodidad al momento de pagar para el cliente, mayor rapidez y seguridad en el proceso de compra, y claro, mejor control en las finanzas por parte de tu negocio, ¡todos ganan! En este post descubre cómo el pago cashless o electrónico mejoró la experiencia del cliente y cómo puede ayudarte a aumentar tus ventas.

  1. Comodidad y simplicidad Para el cliente, estos dos atributos sin duda son los más atractivos del pago electrónico. Ya no es necesario contar billetes, cargar monedas, revisar el vuelto ni pasar malos ratos por quedarse sin dinero en efectivo justo cuando más necesita. El sistema de pago cashless permite salir de casa con lo justo y da al cliente la opción de pagar sin complicaciones y el precio exacto de aquello que está comprando. Cómodo y simple, y no son minoría los que han sucumbido ante sus encantos. De hecho, el estudio

    Mastercard New Payments Index 2021

    mostró que un 62% de los consumidores chilenos evitaría las empresas que no aceptaran pagos electrónicos de ningún tipo, y un 80% compraría más en pequeños negocios si ofrecieran más opciones de pago.

  2. Más rapidez, menos filas Una de las consecuencias más evidentes que dejó la pandemia a nivel de consumo es la consolidación de los pagos digitales, desde la casa, en puntos de ventas o eventos. Y desde aquí no hay marcha atrás. ¿Una de las principales razones? El cashless agiliza enormemente el proceso de pago de un producto o servicio, lo que significa un ahorro de tiempo para el cliente y para el negocio. Con esto disminuyen los tiempos de espera y las molestas filas, que muchas veces terminan con la deserción de compra del cliente. Así que ya lo sabes, no dejes ir a tus clientes, ¡hazles las cosas más rápidas y simples!

  3. Mejor control de las finanzas personales Mantener las finanzas personales en orden es una misión compleja, sobre todo si no se tiene un registro real de los gastos. Ese es uno de los grandes problemas que presenta el efectivo: hacer un giro en el cajero o recibir un pago, y luego gastar ‘a ciegas’. Pero el escenario es otro con el pago sin efectivo, ya que al gestionar los movimientos de manera digital, es posible tener un registro de cada transacción en tiempo real. Basta revisar la aplicación del banco en un dispositivo móvil para saber exactamente en qué se gastó el dinero, incluso es posible filtrar por categorías para llevar un mejor control de las finanzas.

  4. Mayor seguridad

    Los métodos de pago cashless son una realidad mundial, lo que ha implicado la creación de sistemas de seguridad y tecnologías innovadoras que protejan estos pagos y las herramientas por medio de los que se realizan, ya sean tarjetas de créditos o billeteras digitales como Google Pay o Apple Pay. Tanto para el cliente como para la empresa que vende un producto o servicio, el pago digital ofrece un proceso donde ambas partes pueden estar seguras y protegidas, y con el que además se evita el fraude fiscal. De hecho, países como Suecia, Noruega y Canadá -con economías ejemplares y donde la seguridad es una condición fundamental- ya están muy cerca de convertirse en sociedades completamente basadas en dinero digital.

Muchos economistas y directivos del mundo bancario dicen que la sociedad cashless es un fenómeno imparable, y estiman que el dinero en efectivo va a desaparecer en la década del 2030. ¿Tú qué crees? ¿Será que nos despediremos para siempre de los billetes y monedas?

 

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María Paz