5 razones por las que deberías separar tus finanzas personales de las de tu negocio

Emprender es un desafío en TODO sentido y para hacerte las cosas un poco más fáciles te queremos hablar de lo importante que es tener claridad sobre tus finanzas. Para conseguirlo, el primer paso (¡toma nota!) es SEPARAR tus finanzas personales de las de tu negocio, sí o sí. Si aún no estás convencido, después de leer este nuevo post de educación financiera correrás a poner tu dinero en orden.

  • Un ‘chanchito’ para cada cosa

Si no has separado tus finanzas personales de las de tu negocio porque te parece complicado o simplemente porque así se te hace más cómodo, lamentamos darte la mala noticia: tener estas cuentas juntas es sinónimo de desorden y malas decisiones. Y no exageramos, ¡es así! Te lo explicamos: al emprender es clave que cuentes con dos colchones financieros; uno para vivir hasta que tu negocio empiece a darte ganancias, si es que no tienes otra fuente de ingresos; y claro, otro para echar a andar el emprendimiento en sí. Pero si sacas todo el dinero del mismo chanchito, difícilmente podrás definir la rentabilidad de tu negocio, tomarle el pulso, controlar los ingresos y egresos, o peor, podrías invertir demasiado sin darte cuenta y terminar con números rojos incluso antes de empezar.

  • Tu vida personal es importante, pero es personal

La convicción y ese espíritu por darlo todo por su negocio es un clásico de las características del espíritu emprendedor. Es admirable, ¡en serio! Pero a veces esa energía es tanta, que olvidan poner límites para mantener su tiempo personal separado del que dedican al negocio. Tener momentos de ocio para recuperar tu energía es súper importante, pero el dinero que inviertas en ello debe salir de tu bolsillo, no del de tu negocio. Lo mismo pasa con los imprevistos que puedas tener en tu casa o en tu negocio, son dos cosas muy distintas. Por eso, desde el primer día es clave que fijes un sueldo para ti (no te pierdas el post ¿Cómo definir tu sueldo? Sigue este paso a paso).****

  • Mantén tus impuestos en orden

Desde lo administrativo, otra razón muy importante para separar tus finanzas personales de las de tu emprendimiento, es que las personas naturales y los negocios responden a reglas de tributación diferentes. Al hacer las declaraciones por separado se te hará más fácil todo el papeleo y el pagar impuestos, y evitarás problemas legales con el sistema tributario por desinformación, ya sea pagando más o menos.

  • Controla tus gastos

Si mantienes las finanzas de tu empresa juntas y revueltas con las personales, será un desafío cuesta arriba cerrar las cuentas del mes. Si bien hay algunos gastos en productos y servicios que se diferencian fácilmente, por ejemplo si compras un computador, hay otros que vienen de la misma fuente, como el supermercado o una salida a comer, y que serán difíciles de separar mes a mes. Esa falta de claridad puede desordenar un poco tus cuentas, lo que al final hará que sea mucho más complejo definir efectivamente con cuánto dinero cuenta tu negocio. Tu tiempo es valioso, toma decisiones financieras acertadas y no lo pierdas resolviendo problemas que son 100% evitables.

  • Bienvenida la planificación

Saber realmente cuánto dinero entra y sale de tu negocio no solo te facilitará muchísimo la vida y te ahorrará varios dolores de cabeza, sino que te permitirá administrarlo de una manera más eficiente y hacer una planificación financiera exitosa. Al tener tus cuentas bajo control podrás ponerte metas de ventas, definir capitales de ahorro e inversiones, evaluar un crédito responsablemente, o reinvertir dinero para hacer crecer tu negocio.

¿Ya te convenciste? ¡Seguro que sí!

 

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María Paz